Estrés o Stress

Es una reacción psicológica y física normal a las crecientes exigencias de la vida, también es una relación particular entre el individuo y su entorno.

Conozcamos qué es:

El estrés es un proceso natural que responde a nuestra necesidad de adaptarnos al entorno; pero resulta perjudicial si es muy intenso o se prolonga en el tiempo.

El estrés es una reacción psicológica y física normal a las crecientes exigencias de la vida, también es una relación particular entre el individuo y su entorno (aquello que es evaluado por el individuo como amenazante o desbordante de sus recursos y siente que pone en peligro su bienestar).

Aunque casi siempre la palabra estrés suele poseer una connotación negativa, se distingue dos tipos de estrés:

El Eustrés o estrés positivo (respuesta de combate o fuga), es un proceso natural y habitual de adaptación, que consiste en una activación durante un período corto de tiempo con el objetivo de resolver una situación concreta que requiere más esfuerzo. Es crítica en situaciones de emergencia, permite un aumento en la productividad, como cuando un conductor tiene que frenar el auto repentinamente para evitar un accidente. También se activa en una forma más sencilla cuando la persona está tensa rindiendo un examen final. Un poco de estrés de este tipo puede ayudar a mantenernos atentos. El entorno está en constante cambio; por lo tanto, cierta cantidad de estrés es necesaria para responder a los cambios de la vida diaria.

Pero el estrés no es siempre una reacción a cosas inmediatas o momentáneas. Eventos progresivos o a largo plazo, como una separación, mudanza, despido, etc. también pueden causar estrés. Las situaciones a largo plazo pueden producir un estrés de poca intensidad, pero perdurable, ocasionando dificultades en la persona, haciendo que se sienta agotada o abrumada, debilitando el sistema inmunológico del cuerpo y ocasionando otros problemas.
Distrés o estrés negativo, es aquel que supera el nivel de tolerancia a las condiciones cambiantes, desafiantes o amenazadoras y genera consecuencias nocivas para la salud. Uno de los principales problemas es que con frecuencia ni siquiera nos damos cuenta de nuestro nivel de estrés.

Si bien en un primer momento la respuesta de estrés es necesaria y adaptativa, cuando ésta se prolonga o intensifica en el tiempo, la salud, el desempeño académico o profesional e incluso, las relaciones personales o de pareja se pueden ver afectadas.

Es por eso que el manejo del estrés es tan importante. Sin el manejo del estrés, con demasiada frecuencia el cuerpo siempre está en alerta máxima. Con el tiempo, los niveles altos de estrés conducen a problemas de salud graves. No espere hasta que el estrés tenga un impacto negativo en su salud, relaciones o calidad de vida.

Causas de estrés:

No se trata necesariamente de eventos muy intensos, es suficiente con que se acumulen durante largos períodos de tiempo; y la manera en que la persona los interpreta o se enfrenta a ellos le afecta negativamente.

Es importante destacar que ciertas situaciones que provocan estrés en una persona pueden resultar insignificantes para otra. Cualquier tipo de cambio puede generar tensión, pero lo realmente significativo es la manera de afrontar ese cambio, y cada persona tiene una tolerancia diferente a los problemas y un umbral del estrés distinto.

Síntomas del estrés
Más allá de que el estrés es un fenómeno subjetivo, es decir; cada uno de nosotros siente y expresa el estrés de manera distinta, puede manifestarse con algunas señales de advertencia y síntomas comunes. Estos son sólo algunos de los síntomas del estrés:

Síntomas cognitivos
- Problemas de memoria
- Incapacidad para concentrarse
- Dificultad para aprender nueva información
- Olvidos
- Confusión
- pensamientos repetitivos
- Insomnio, pesadillas

Síntomas emocionales
- Ansiedad, incapacidad para relajarse
- Sentirse abrumado
- Desgano
- Episodios de llanto
- Preocupación constante
- Irritabilidad, nerviosismo
- Miedos
- fluctuaciones del estado de ánimo
- constante estado de alarma

Síntomas físicos
- Dolores de cabeza frecuentes
- Náuseas, mareos, desmayos
- Dolor en el pecho, palpitaciones, respiración agitada
- Pérdida del deseo sexual
- Dolor de cuello, dolor de espalda
- Tensión muscular
- Manos y pies sudorosos
- Cansancio, fatiga, infecciones.

Síntomas conductuales
- Comer más o menos
- Dormir demasiado o muy poco
- Aislarse de los demás
- Descuidar las responsabilidades
- Aumento del uso de alcohol, tabaco o drogas para relajarse

- Hábitos nerviosos (por ejemplo, morderse las uñas, tics corporales, etc.)

Diagnóstico:

Ten en cuenta que los signos y síntomas de estrés también pueden ser causados por otros problemas médicos y psicológicos, por eso es importante efectuar una consulta con un profesional idóneo y, en lo posible, una evaluación completa e interdisciplinaria.


Una vez realizada la consulta médica y descartado otros problemas de salud, es importante identificar sus causas. El diagnóstico de la tensión depende de muchos factores y es complejo.

Una evaluación psicológica con administración de test estandarizados permite visualizar indicadores de estrés (Distrés), actual reactivo a una situación o crónica; es orientativo respecto al diagnóstico y al tipo de terapia psicológica que se considere pertinente para el evaluado, dado que el estrés funciona de forma diferente sobre cada persona, dependiendo de las características de la personalidad y recursos para afrontar situaciones tensionantes.
 

Sólo reconociendo el estrés, sus causas, síntomas y consecuencias, podemos eliminarlo.

 

Lic. Barros Lorena - MP. Nº 215

Departamento de Neuropsicología - INEMI
25 de Mayo 1975/77 - CP 3300

Tel.: (376) 440-8546